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Weblioteca del Pensamiento | Autores - P


 

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Autores - P
9 textos encontrados.

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Pitágoras

Versos de oro
De los sufrimientos que caben a los mortales por divino designio, la parte que a ti corresponde, sopórtala sin indignación; pero es legítimo que le busques remedio en la medida de tus fuerzas; porque no son tantas las desgracias que caen sobre los hombres buenos.

Platón

Apología de Sócrates
Temibles son, atenienses, los que tomándoos a muchos de vosotros desde niños os persuadían y me acusaban mentirosamente, diciendo que hay un cierto Sócrates, sabio, que se ocupa de las cosas celestes, que investiga todo lo que hay bajo la tierra y que hace más fuerte el argumento más débil.

Critón o del Deber (argumento)
Sócrates, que en la Apología sólo pudo mantenerse filósofo a condición de divorciarse de la constitución religiosa de Atenas, se rehace y convierte en este diálogo, por un especie de compensación, en un ciudadano inflexible en la obediencia a las leyes de la república. Someterse a las leyes es una obligación absoluta; es el deber. Tal es el objeto de este diálogo.

Critón o del Deber
Sócrates, que en la Apología sólo pudo mantenerse filósofo a condición de divorciarse de la constitución religiosa de Atenas, se rehace y convierte en este diálogo, por un especie de compensación, en un ciudadano inflexible en la obediencia a las leyes de la república. Someterse a las leyes es una obligación absoluta; es el deber. Tal es el objeto de este diálogo.

El banquete o del amor (argumento)
El objeto de este diálogo es el Amor. El ateniense Apolodoro cuenta a varias personas la historia de una comida dada por Agatón a Sócrates, Fedro, el médico Eriximaco, el poeta cómico Aristófanes y a otros, cuando alcanzó el premio por su primera tragédia.

Eutifrón
En este diálogo de la primera época platónica, el adivino Eutifrón y Sócrates se trenzan en un intenso debate acerca de la piedad en relación a los hombres y la piedad debida a los dioses.

Fedón o del alma (argumento)
El Fedón no es, como los precedentes diálogos, una mera serie de preguntas y respuestas sin otro objeto que poner en evidencia el error de una teoría o la verdad de un principio; sino que es una composición de distinto género, en la que, en medio de los incidentes de un argumento principal, se proponen, discuten y resulven problemas complejos, que interesan a la vez a la psicología, a la moral y a la metafísica; obra sabia en la que están refundidos, con profunda intención, tres objetos muy diferentes: el relato histórico, la discusión y el mito.

Parménides o de las ideas (argumento)
En el Parménides hay que distinguir tres partes, de extensión muy desigual; una, en la que Platón inicia la teoría de las ideas, y hace entrever algunas de las dificultades que ella suscita; otra, en la que aplica este método a la idea suprema, por excelencia, a la idea de la unidad.

Protágoras
En su diálogo "Protágoras", Platón relata un mito en el cual éste trata de explicar el origen del mundo, y el dominio de las artes y la técnica por parte de los hombres. Dos hermanos, Epimeteo y Prometeo recibieron de los dioses la encomienda de darles a todos los seres las cualidades adecuadas para sobrevivir; pero Epimeteo utiliza todas las cualidades disponibles antes de llegar a ocuparse de los hombres, por lo cual Prometeo, para proteger a los humanos, roba la sabiduría a la diosa Atenea y el fuego al dios Hefestos. Es un relato conocido, pero al cual agrega Protágoras que, a pesar de tener esos atributos, los hombres eran incapaces de subsistir, porque no disponían de la sabiduría política; de modo que Zeus envió a Hermes a dar a los hombres el aidós, algo así como el concepto del deber de respetar las leyes de la polis.

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