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Trucos de la MenteLenguaje CorporalEl lenguaje corporal, que no es más que todo lo que trasmitís por medio de movimientos o gestos, delata completamente tus sentimientos o percepción acerca de la persona con la que estas interactuando. Cuando conversás con una o varias personas, reflejás y envias miles de señales y mensajes a través de tu comportamiento. Así que prestá atención y sacale provecho a los siguientes datos, porque tanto en tu vida laboral como en la personal, te serán de gran provecho.
TRUCOSUsá tus ojos para hablarLos ojos son las ventanas del alma. La persona que mira limpiamente a los ojos de otros es una persona segura, amistosa, madura y sincera. Sus ojos y su mirada pueden decir tanto porque expresan prácticamente todas las emociones: alegría, tristeza, inquietud, tensión, preocupación, estimación o respeto. Por sus ojos muchas veces se puede saber lo que está pensando. Por eso, constituyen una ayuda poderosa en la conversación. El uso adecuado de las manosTus manos se pueden aprovechar muy bien para complementar tus palabras y dar mayor fuerza a tu conversación. No las utilices inútilmente y mucho menos para hacer cualquier cosa que distraiga a la otra persona. Tampoco las uses violentamente, palmoteando o pasándoselas casi en el rostro a la otra persona. Cuidado con lo que tocásHay muchas personas que siempre están dando palmadas en la espalda o tocando a los otros en los brazos, como para llamar su atención. Es bueno demostrar cariño, pero también hay que guardar el debido respeto a los demás. Mostralo no tocando a la otra persona innecesariamente. Hay quien se siente muy molesto si lo tocan, tené cuidado. Pero tampoco hables o escuches con las manos metidas en los bolsillos porque eso denota indiferencia y mala educación. Gestos que denotan impaciencia o aburrimientoLa actitud física demuestra lo que el alma está sintiendo. Si alguien finge interés en una conversación, la otra persona se dará cuenta muy fácilmente por sus gestos y ademanes. Moverse nerviosamente o levantarse, cruzar y descruzar las piernas, moverse en el asiento o mirar constantemente el reloj demuestra aburrimiento y es una gran falta de respeto. Si tenés que mirar la hora, hacelo en el reloj de otro. Aprender a sentarseAprendé a sentarte tranquilo y comportarte cuando se escucha. Repartí equitativamente el peso de tu cuerpo para no cansarte mientas estás sentado conversando. Si te sentás en el borde de la silla, es indicativo de que deseás irte tan pronto como sea posible. Si cambiás constantemente de posición, estás expresando a gritos que estás aburrido. Si movés incesantemente los pies durante la conversación, tu interlocutor pensará que estás molesto, inseguro, irritado, nervioso, cansado o aburrido. Situate en una posición cómoda y descansada que te permita respirar mejor y manejar mejor tu voz. Control de la miradaCuando estés hablando con alguien, no estés mirando a todos lados: a la ventana, al techo, al suelo o limpiando sus uñas. Tampoco mires morbosa y curiosamente los zapatos, pantalones, camisa o peinado del que habla. Mantené el contacto ocular, pero sin fijar en exceso la mirada: eso lo hacen los locos. De todas formas, si querés fijar la mirada durante mucho tiempo en alguien sin cansarte psicológicamente, mirá su entrecejo. Para el otro no hay diferencia. Control de las expresiones del rostro¡Sonreí! Intercalar sonrisas cálidas y francas en la conversación transmite confianza, alegría y buena disposición. Sin embargo, no exagerés. Sonreír demasiado frecuentemente puede convertir el gesto en una especie de mueca y dar la impresión de que es algo hueco, vacío y fingido. Apretar exageradamente los labios puede delatar que tenés dudas o desconfianza acerca de lo que el otro está diciendo o sugerir que no estás expresando realmente lo que pensás o sentís.
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