SeccionesPágina PrincipalPensamiento OrientalPensamiento OccidentalPensamiento ClásicoTrucos de la MenteHistorias y CuentosBiografíasJuegos (para pensar)CatálogosObrasAutoresForosAcertijosForo de DiscusiónForo OrientalForo OccidentalForo ClásicoForo de la MenteForo de LiteraturaNosotrosBoletín de Novedades |
||
Pensamiento OrientalHistorias Zen IIIArañaUna historia tibetana cuenta sobre un estudiante de meditación
que, mientras meditaba en su cuarto, creía ver una araña descender
frente a él. La amenazadora criatura regresaba cada día, cada vez
más grande. El estudiante estaba tan asustado que fue a su maestro a
contarle su dilema. Le dijo que planeaba colocar un cuchillo sobre su falda durante
la meditación, de modo que cuando la araña apareciera, la mataría.
El maestro le aconsejó que no lo hiciera. En cambio, le sugirió
que se llevara un trozo de tiza a la meditación y que cuando la araña apareciera,
le marcara una "X" en la panza. Y que luego viniera a contar lo sucedido. Plena concienciaLuego de diez años de aprendizaje, Tenno obtuvo el rango
de maestro zen. Un día lluvioso, fue a visitar al famoso maestro Nan-in.
Cuando entró, el maestro lo saludó con una pregunta, "¿Dejaste
tus zuecos de madera y tu paraguas en la entrada?" El regalo de insultosVivió una vez un gran guerrero. Aunque muy viejo, aún
era capaz de vencer a cualquier contrincante. Su reputación se extendió
ampliamente y muchos estudiantes se juntaron para aprender con él. Yendo con la corrienteUna historia Taoista cuenta sobre un hombre viejo que accidentalmente cayó en los rápidos del río dirigiendose a una alta y peligrosa cascada. Los testigos temían por su vida. Milagrosamente, salió vivo e ileso río abajo en el fondo de la cascada. La gente le preguntó cómo se las había arreglado para sobrevivir: "Me acomodé al agua, no el agua a mí. Sin pensar, permití que el agua me moldeara. Caí en el remolino, salí con el remolino. As� es como sobreviví." El dedo de GuteiCuando alguien le preguntaba sobre el zen, el gran maestro Gutei
solía levantar silenciosamente su dedo en el aire. Un joven discípulo
empezó a imitar ese comportamiento. Cada vez que oía a la gente hablar
sobre las enseñanzas de Gutei, levantaba su dedo silenciosamente.
Gutei oyó hablar de las travesuras del discípulo. Hombre SantoSe extendieron por la campiña palabras sobre un sabio
hombre santo que vivía en una pequeña casa en la cima de la montaña.
Un hombre del pueblo decidió realizar el largo y difícil viaje
para visitarlo. Cuando llegó a la casa, vio a un viejo sirviente dentro
que lo saludó en la puerta. "Me gustaría ver al sabio hombre
santo," le dijo al sirviente. El sirviente sonrió y lo dejó
entrar. Mientras caminaban por la casa el hombre del pueblo miraba ansiosamente
alrededor de la casa, anticipando su encuentro con el hombre santo. Antes de
darse cuenta, el sirviente le había llevado a la puerta trasera y escoltado hacia
fuera. Se detuvo y le dijo al sirviente, "¡Pero yo quiero ver al
hombre santo!" IluminadoUn día el Maestro anunció que un joven monje había
alcanzado un estado de iluminación avanzado. La noticia causó
revuelo. Algunos de los monjes fueron a ver al joven monje. "Hemos oído
que te has iluminado. ¿Es verdad?" preguntaron. ¿Es así?Una hermosa joven del pueblo estaba embarazada. Sus padres, furiosos,
exigieron saber quien era el padre. Al principio no quiso confesar, la inquieta
y avergonzada muchacha finalmente acusó a Hakuin, el maestro zen que
todos había reverenciado por llevar una vida pura. Cuando los indignados
padres enfrentaron a Hakuin con la acusación de su hija, el contestó
simplemente "¿es así?" PasaráUn estudiante fue con su maestro de meditación y dijo,
"¡Mi meditación es horrible! Me siento tan distraido, o me
duelen las piernas, o me estoy quedando dormido constantemente. ¡Es horrible!" Conocer a los pecesUn día Chuang Tzu y un amigo caminaban por un río.
"Mira a lo peces nadando allí," dijo Chuang Tzu, "realmente
están disfrutando." Aprendiendo de la manera difícilEl hijo del maestro ladrón le pidió a su padre que le enseñara los secretos de la profesión. El viejo ladrón aceptó y esa noche lo llevó a robar una gran casa. Mientras la familia estaba dormida, silenciosamente llevó al joven aprendiz a un cuarto que contenía un ropero. El padre le dijo a su hijo que entrara al ropero y tomara algunas prendas. Cuando lo hizo, su padre rápidamente cerró la puerta y lo encerró. Luego salio de la casa, golpeó con fuerza la puerta principal, despertando a la familia, y rápidamente se escapó para que nadie lo viera. Horas más tarde, su hijo regresó a casa, despeinado y muy cansado. "Padre", gritó enojado, "¿Por qué me encerraste en el ropero? Si no hubiera estado desesperado por mi miedo a ser atrapado, nunca huviera escapado. ¡Tuve que emplear toda mi ingenuidad salir!" El viejo ladrón sonrió. "Hijo, has recibido tu primera lección en el arte del robo."
| ||
|
| ||