Pensamiento Oriental
Bushido, el camino del guerrero
Introducción
Bushido, literalmente traducido como "El Camino del Guerrero",
se desarrollo en Japón entre las eras Heian y Tokugawa (S.IX-XII). Era
un modo de vida y un código para el samurai, una clase de guerreros similar
a los caballeros medievales de Europa.
Estaba influenciado por el Zen y el Confucionismo, dos diferentes
escuelas de pensamiento de esos periodos. El Bushido pone el énfasis
en "Lealtad, auto-sacrificio, justicia, sentido de la vergüenza, modales
refinados, pureza, modestia, frugalidad, espíritu marcial, honor y afecto"
El Código de Bushido
Estos son los siete principios que rigen el código de
Bushido, la guía moral de la mayoría de samurai de Rokugan. Sed
fieles a él y vuestro honor crecerá. Rompedlo, y vuestro nombre
será denostado por las generaciones venideras.
1. GI - Honradez y Justicia
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la
Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.
Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que
se refiere a honradez y justicia.
Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.
2. YU - Valor Heroico
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse
como una tortuga en su caparazón no es vivir.
Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso.
Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no
es ciego. Es inteligente y fuerte.
Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.
3. JIN - Compasión
Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en
rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder
que debe ser usado en bien de todos.
Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad.
Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.
4. REI - Cortesía
Los samurai no tienen motivos para ser crueles. No necesitan
demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin
esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales.
Un samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también
por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior
del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.
5. MEYO - Honor
El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor,
y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo
son un reflejo de quien eres en realidad.
No puedes ocultarte de ti mismo.
6. MAKOTO - Sinceridad Absoluta
Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera
hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo
que ha dicho que hará.
No ha de "dar su palabra." No ha de "prometer." El simple
hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.
Hablar y Hacer son la misma acción.
7. CHUGO - Deber y Lealtad
Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa
que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las
consecuencias que le sigan.
Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de
los que es responsable, permanece fieramente fiel.
Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera
que él vaya. Cuidado con el camino que sigues.
Algunos comentarios de Mirumoto Jinto, Rikugunshokan del Clan del Dragón,
sobre el código de Bushido:
Sobre el valor:
El camino del valiente no sigue los pasos de la estupidez.
Sobre la lealtad:
Un perro sin amo vagabundea libre. El halcón de un Daimyo
(Señor Feudal) vuela más alto.
Solo hay una lealtad superior a la del samurai hacia su Daimyo: la del Daimyo
hacia sus súbditos.
Sobre el Respeto:
Un alma sin respeto es una morada en ruinas. Debe ser demolida
para construir una nueva.
Sobre la Excelencia:
La perfección es una montaña inescalable que debe
ser escalada a diario.
Sobre la Venganza:
La ofensa es como un buen haiku (Breve poema japonés de
tres versos): puede ignorarse, desconocerse, perdonarse o borrarse, pero nunca
puede ser olvidada.
Sobre la Espada:
Mi hoja es mi alma. Mi alma pertenece a mi Daimyo. Ultrajar
mi hoja es afrentar a mi Daimyo.
Sobre el Honor:
La muerte no es eterna; el deshonor, sí.
Sobre la Muerte:
El samurai nace para morir. La muerte, pues, no es una
maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida.
El Credo del Samurai
No tengo parientes, Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.
No tengo hogar, Yo hago que el Tan T'ien lo sea.
No tengo poder divino, Yo hago de la honestidad mi poder divino.
No tengo medios, Yo hago mis medios de la docilidad.
No tengo poder mágico, Yo hago de mi personalidad mi poder
mágico.
No tengo cuerpo, Yo hago del estoicismo mi cuerpo.
No tengo ojos, Yo hago del relámpago mis ojos.
No tengo oídos, Yo hago de mi sensibilidad mis oídos.
No tengo extremidades, Yo hago de la rapidez mis extremidades.
No tengo leyes, Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.
No tengo estrategia, Yo hago de lo correcto para matar y de lo
correcto para restituir la vida mi estrategia.
No tengo ideas, Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis
ideas.
No tengo milagros, Yo hago de las leyes correctas mis milagros.
No tengo principios, Yo hago de la adaptabilidad a todas las
circunstancias mis principios.
No tengo tácticas, Yo hago del vacío y la plenitud
mis tácticas.
No tengo talento, Yo hago que mi astucia sea mi talento.
No tengo amigos, Yo hago de mi mente mi amiga.
No tengo enemigos, Yo hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura, Yo hago de la benevolencia mi armadura.
No tengo castillo, Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.
No tengo espada, Yo hago de mi No mente mi espada.
Origen e influencias
El Bushido procede del Budismo, Zen, Confucionismo, y Sintoísmo.
La combinación de esas 3 escuelas de pensamiento y religiones ha formado
el código de los guerreros conocido como Bushido.
Del Budismo el Bushido toma la relación con el peligro
y la muerte. El samurai no teme a la muerte ya que creen, tal como enseña
el Budismo, que tras la muerte se reencarnaran y volverán a vivir otra
vida en la tierra. Los samurais son guerreros desde el instante en que se transforman
en samurais hasta el momento de su muerte, ellos no tienen miedo al peligro.
A través del Zen, una escuela del budismo, uno puede alcanzar
el definitivo "absoluto".
La meditación Zen enseña como concentrarse y alcanzar
un nivel de pensamiento que no puede ser explicado con palabras. El Zen enseña
como "conocerse a si mismo" y no limitarte. El samurai utiliza esto
para como una herramienta para desembarazarse del miedo, la inseguridad y finalmente
los errores. Estas cosas podrían matarle.
El Sintoísmo, otra doctrina japonesa, da al Bushido su
lealtad y patriotismo. El Sintoísmo incluye la veneración a los
ancestros, lo cual hace a la Familia imperial la fuente de la nación.
Esto da al Emperador una reverencia casi divina. El es la representación
del Cielo en la Tierra. Con semejante lealtad, el samurai se compromete con
el Emperador y a su Daimyo o señor feudal, samurai de mayor rango.
El Sintoísmo también proporciona la columna vertebral
del patriotismo hacia su país, Japón. Ellos creen que la Tierra
no esta para satisfacer sus necesidades, "es la residencia sagrada de los
dioses, los espíritus de sus antecesores..." (Nitobe 14)
La Tierra es cuidada, protegida y alimentada por un intenso patriotismo.
El Confucionismo proporciona sus creencias en las relaciones
con el mundo humano, su entorno y su familia. El Confucionismo da importancia
a las 5 relaciones morales entre Maestro y Siervo, Padre e Hijo, Marido y Esposa,
Hermanos mayor y menor, y Amigo y Amigo. Esto es lo que sigue el Samurai. Sin
embargo el Samurai no esta de acuerdo con muchos de los escritos de Confucio.
Ellos creen que el hombre no debe sentarse y pasarse todo el día leyendo
libros, ni debería estar escribiendo poesías todo el día,
un intelectual especialista era considerado como una maquina. En vez de eso
el Bushido cree que el hombre y el universo fueron hechos para ser semejantes
tanto en espíritu como ética.
Junto con esas virtudes, el Bushido también sigue con
sumo respeto la Justicia, Benevolencia, Amor, Sinceridad, Honestidad, y auto-control.
La Justicia es uno de los principales factores en el código
del Samurai. Caminos torcidos y acciones injustas son consideradas denigrantes
e inhumanas.
Amor y Benevolencia eran virtudes supremas y actos dignos de
un príncipe.
Los Samurais seguían un ceremonial especifico cada día
de su vida, así como en la guerra.
Sinceridad y Honestidad eran tan valoradas como sus vidas. Bushi
no ichi-gon o "La palabra de un samurai" trasciende un pacto de confianza
y completa fe. Con dichos pactos no había necesidad de ponerlo por escrito.
El Samurai también necesitaba un completo auto-control
y estoicismo para ser totalmente honroso. No mostraba signos de dolor o alegría.
Soporta todo interiormente, nada de gemidos y lloros. Siempre mostraba un comportamiento
calmado y una compostura mental que hacían que ninguna pasión
de ningún tipo debería interponerse. El era un verdadero y completo
guerrero.
Los factores que hicieron el Bushido son pocos y simples. Así
de simple, el Bushido creo un modo de vida para mantener a una nación
a través de sus tiempos mas problemáticos, a través de
guerras civiles, desesperación e incertidumbre.
"El conjunto de las naturalezas poco sofisticadas de nuestros
ancestros guerreros derivaron en un extendido alimento para sus espíritus
desde una madeja de enseñanzas fragmentadas y vulgares, recogidas como
si fueran caminos desviados de antiguos conocimientos, y, estimulados por las
demandas de una era que formo a partir de todos esos esquejes un nuevo y único
modo de vida" (Nitobe 20)
El Samurai y su uso del Bushido
En Japón la clase guerrera era conocida como Samurais,
también llamada Bushi. Formaron una clase durante los siglos IX y XII.
Emergieron de las provincias de Japón para transformarse en la clase
gobernante, hasta su declive y total abolición en 1876, durante la era
Meiji.
Los samurais eran luchadores, expertos en las artes marciales.
Tenían notable habilidad con el arco y la espada. También eran
grandes jinetes.
Eran hombres que vivían siguiendo el Bushido; era su modo
de vida. La lealtad total del samurai era para su Emperador y para su Daimyo.
Eran honestos y de total confianza. Vivían vidas frugales, sin intereses
en la riqueza y cosas materiales, pero con gran interés en el orgullo
y honor. Eran hombres de valor verdadero. Los Samurais no temían a la
muerte. Entablarían batalla sin importar cuales fueran las dificultades.
Morir en la guerra reportaría honor a su familia y a su señor.
Los samurais preferían luchar solos, uno contra otro.
En batalla un Samurai "invocaría" el nombre de su familia,
Rango y hazañas. Entonces buscaría un oponente de similar rango
y batallarían. Cuando el Samurai acaba con su oponente le decapita, para
así tras la batalla retornar con las cabezas de los oponentes vencidos
que acreditan así su victoria. Las cabezas de los generales y aquellos
con alto rango eran transportadas de vuelta a la capital y mostradas en las
celebraciones y similares.
La única salida para un Samurai derrotado era la muerte
o el suicidio ritual: seppuku.
Seppuku, desentrañamiento también conocido como
Hara-Kiri, es cuando un Samurai literalmente se saca las entrañas. Tras
ese acto, otro samurai, usualmente un amigo o pariente, le corta la cabeza.
Esta forma de suicido era realizada bajo diferentes circunstancias
"Para evitar la captura en batalla, captura que el samurai no consideraba
deshonrosa y degradante, pero de mala política; para expiar un acto indigno
o fechoría; y quizás mas interesantemente, para advertir a su
Señor"(Varley 32)
Un Samurai preferiría matarse a si mismo antes que traer
deshonor y desgracia al nombre de su familia y a su Señor. Esto era considerado
un acto de verdadero honor.
Los samurais fueron la clase dominante durante 1400 y 1500. En
1600 era el tiempo de la unificación, las luchas en Japón habían
cesado. Entonces, avanzado el final de la era Tokugawa, en los últimos
1700 Japón comenzó a moverse hacia una vida mas modernizada, mas
"Occidental". Los samurais y su modo de vida fueron oficialmente abolidos
en los primeros años de 1870.No había necesidad para los hombres
luchadores, para los guerreros, para los samurais.
Pero no fueron olvidados del todo. Es algo que da que pensar.
|